Site preloader
Premium Tobacco
Premium Tobacco
e-mail
contacto@premiumtobacco.de
Horario
9.00 - 17.00 Lunes - Viernes
WhatsApp
+49 16 094 827 765

Hojas de tabaco tipo Burley

  • by: Arkadiusz Zięba
  • 3 septiembre 2019
Hojas de tabaco Burley

Burley hojas de tabaco

Burley es una variedad de tabaco con hojas verdes ligeramente más claras. Sin embargo, después de secarse al aire, su color cambia a marrón. Por supuesto, este proceso debe llevarse a cabo en salas bien ventiladas. Además, las hojas de tabaco secas pierden sus azúcares naturales conservando su aroma intenso y su sabor se puede comparar al de un puro.

Hojas de Burley – secado

El secado es un proceso muy importante que tiene un gran impacto en la calidad final de las hojas de tabaco. El tabaco crudo, recuerde, se somete a pruebas de calidad en términos de estructura, color y aroma de las hojas. El tabaco Burley se seca en condiciones naturales, es decir, por medio de aire que no es controlado por el cultivador, por ejemplo, aumentando la temperatura. Este proceso puede tener lugar al aire libre, bajo techo o en edificios especialmente ventilados y dedicados. El secado requiere mucha paciencia. Ha sucedido que los cultivadores querían acelerar este proceso por la fuerza y lo secaban mecánicamente o eliminaban la inervación de hojas más gruesas. Sin embargo, esto hizo más daño que bien. Es decir, había amargura, dorado e incluso moldeado de las paredes celulares dañadas. Así, el tabaco se desvió de las normas aceptadas y perdió su valor. Por lo tanto, la suposición básica es que no hay interferencia y que las condiciones naturales son aceptadas durante el proceso de quitar el agua de las hojas de este tabaco.

Fermentación de las hojas de tabaco

La fermentación del tabaco es otro proceso importante. Su objetivo es eliminar todos los microorganismos y sustancias nocivas de las hojas. Por ejemplo, bacterias, microorganismos, compuestos inorgánicos como el amoníaco y compuestos orgánicos, todos los cuales afectan negativamente la calidad o el sabor del tabaco. El proceso natural de fermentación sin el uso de otros productos químicos consiste en la descomposición espontánea de sustancias no deseadas durante la reacción a la temperatura. Hace años, se apilaban grandes pilas de hojas secas, que generaban calor en el interior. Así, las capas externas e internas fueron reemplazadas en el momento adecuado hasta que el tabaco no fermentó. Hoy en día, se utilizan barriles, silos y cestas especiales para este proceso, y el principio sigue siendo el mismo. Es importante controlar la temperatura de cada una de las capas de tabaco y que todas las capas alcancen el calor deseado.